Nuestro sitio web utiliza cookies para mejorar y personalizar su experiencia y para mostrar anuncios (si los hay). Nuestro sitio web también puede incluir cookies de terceros como Google Adsense, Google Analytics o YouTube. Al utilizar el sitio web, usted acepta el uso de cookies. Hemos actualizado nuestra Política de Privacidad. Haga clic en el botón para consultar nuestra Política de Privacidad.

Tiempos Inciertos y la Ola Proteccionista

How do investors assess geopolitical risk in global portfolios?


En momentos de crisis económica, geopolítica o sanitaria, los gobiernos tienden a recuperar medidas proteccionistas: aranceles, barreras no arancelarias, restricciones a exportaciones e incentivos a la producción nacional. Ese retorno no es casualidad: responde a una mezcla de incentivos económicos, presiones políticas y limitaciones institucionales que se acentúan cuando la incertidumbre aumenta.

Mecanismos que explican el regreso del proteccionismo

  • Protección del empleo y de industrias estratégicas: frente a impactos adversos en la demanda o en la oferta, las autoridades públicas procuran impedir cierres y conservar puestos de trabajo dentro de sectores considerados esenciales (acero, semiconductores, farmacéutico).
  • Seguridad nacional y resiliencia de suministros: la sensación de fragilidad en cadenas de valor clave impulsa la aplicación de controles a las importaciones o el otorgamiento de subsidios a la producción interna para asegurar abastecimiento durante futuras contingencias.
  • Reacción a shocks de oferta: interrupciones logísticas o restricciones comerciales pueden encarecer los precios nacionales; los gobiernos responden con barreras para proteger la economía local o con controles temporales a las exportaciones con el fin de garantizar inventarios internos.
  • Presiones político-electorales: en escenarios de volatilidad se intensifica la exigencia social de acciones rápidas y claras; las medidas proteccionistas resultan sencillas de presentar como defensa del país y resguardan a sectores industriales o rurales con peso electoral.
  • Fallas de coordinación internacional: cuando la cooperación multilateral se percibe debilitada, los gobiernos optan por actuar por cuenta propia en lugar de confiar en acuerdos susceptibles de quebrarse.

Evidencia histórica y casos recientes

  • Crack financiero de 2008-2009: el volumen del comercio mundial de mercancías cayó brusca y temporalmente; según la Organización Mundial del Comercio (OMC), las importaciones globales sufrieron una caída pronunciada en 2009 (del orden del 12% en volumen). El G20 de 2009 tuvo que comprometerse explícitamente a evitar nuevas medidas proteccionistas, porque aumentaron las medidas discriminatorias.
  • Guerra comercial entre Estados Unidos y China (2018-2019): la imposición de aranceles recíprocos sobre cientos de miles de millones de dólares en bienes fue una manifestación clara de proteccionismo por motivos estratégicos y comerciales, y alteró cadenas globales de valor, elevando costos para empresas y consumidores.
  • Pandemia de 2020: durante los primeros meses de la pandemia muchos países impusieron restricciones a la exportación de equipos médicos y medicamentos para asegurar oferta doméstica; además se adoptaron salvaguardias y medidas de apoyo industrial. Organizaciones internacionales registraron decenas de medidas de control de exportaciones y aumentos de tarifas en sectores sensibles.
  • Medidas antidumping y salvaguardias en la UE y otros bloques: cuando la competencia extranjera se percibe como desleal o excesiva, aumentan investigaciones y aplicación de medidas proteccionistas (protecciones temporales sobre importaciones de acero, paneles solares, etc.).

Información cuantitativa y patrones medibles

  • Caídas del comercio en crisis: las grandes recesiones se han acompañado sistemáticamente de fuertes retrocesos en el comercio internacional; la caída de 2009 fue de doble dígito en términos de volumen, y la pandemia produjo una contracción notable en 2020 seguida de una recuperación desigual.
  • Aumento de medidas comerciales: en episodios de incertidumbre se intensifican las investigaciones antidumping, las salvaguardias y las restricciones administrativas; estos instrumentos son más frecuentes porque son legales bajo normas multilaterales y se perciben como políticamente viables.
  • Reconfiguración de cadenas de valor: encuestas empresariales posteriores a 2020 muestran mayor interés en nearshoring y diversificación de proveedores; esto implica inversiones que, si bien no son arancelarias, cumplen función proteccionista al disminuir dependencia externa.

Costes y efectos económicos

  • Mayores precios al consumidor: los aranceles y otras barreras incrementan el costo de traer bienes del exterior, lo que en economías abiertas suele trasladarse en parte o por completo a quienes compran productos y a las empresas que dependen de insumos importados.
  • Distorsión de la asignación de recursos: una protección transitoria puede terminar consolidando sectores poco competitivos que se sostienen únicamente por el amparo arancelario, disminuyendo la eficiencia total con el paso del tiempo.
  • Represalias y escaladas: las decisiones unilaterales acostumbran generar respuestas de los socios comerciales, desencadenando dinámicas que perjudican tanto el intercambio como los flujos de inversión.
  • Incertidumbre para la inversión: la amenaza de cambios en normas o aranceles desalienta proyectos de largo horizonte y puede impulsar la reubicación hacia lugares con marcos regulatorios más estables.

Por qué los gobiernos recurren a medidas proteccionistas pese a sus costes

  • Ventaja política temporal: medidas visibles generan apoyo electoral inmediato, aunque a largo plazo sean costosas.
  • Limitaciones institucionales: reglas multilaterales requieren pruebas y procesos largos; en cambio, aranceles o controles temporales son herramientas rápidas y discrecionales.
  • Asimetría entre ganadores y perdedores: los beneficiarios de protección (empresas o trabajadores de sectores protegidos) organizan presión intensa, mientras que los perjudicados (consumidores dispersos) tienen menor capacidad de respuesta política.

Estrategias para mitigar el retorno proteccionista

  • Fortalecer cooperación internacional: reimpulsar los espacios multilaterales y actualizar acuerdos sectoriales para encarar emergencias, como los protocolos para exportar insumos médicos.
  • Política industrial inteligente: articular respaldo a la adaptación productiva y a la capacitación laboral con enfoques centrados en la competitividad en lugar de sostener protecciones permanentes.
  • Seguridad de suministro mediante diversificación: impulsar cadenas de valor más robustas sin derivar en autarquía, además de promover reservas estratégicas y acuerdos internacionales de abastecimiento.
  • Transparencia y reglas claras: acotar la discrecionalidad en medidas transitorias y difundir parámetros verificables para su puesta en marcha y su eliminación.

Repercusiones para compañías y la población

  • Empresas: deben evaluar riesgos de interrupción, diversificar proveedores, y considerar estrategias de nearshoring o inventarios estratégicos para reducir vulnerabilidad.
  • Consumidores: pueden enfrentar precios más altos y menor variedad de productos; la presión sobre políticas públicas para balancear protección y competitividad será creciente.
  • Responsables de políticas: necesitan calibrar respuestas que protejan en el corto plazo sin sacrificar productividad y apertura en el largo plazo.

A través de crisis sucesivas se repite un patrón: la incertidumbre impulsa medidas de corto plazo que buscan seguridad y legitimidad política, pero que generan costes económicos y reconfiguraciones duraderas. La clave para evitar que el proteccionismo mine el crecimiento consiste en diseñar respuestas coordinadas, transparentes y temporales, que combinen resiliencia con apertura y que orienten la protección hacia la transformación productiva, no hacia la perpetuación de ineficiencias.

Por Sofía Carvajal